300.000 personas se dieron cita la primera semana de agosto en Burriana para celebrar durante siete días un mágico décimo aniversario del Arenal Sound

Pablo Neruda en su “Poema 20” describe a la perfección nuestra relación con el Arenal Sound, “es tan corto el amor, y es tan largo el olvido…”. Un año más siete días en Burriana han vuelto a dejar en nuestros corazones una resaca emocional que solo pueden conseguir los mejores festivales de España.

Bien es cierto que este décimo aniversario empezaba un poco descafeinado por las críticas a un cartel que en voz de muchos “sounders” no daba la talla ante una fecha tan especial. Pero una vez superado el ya clásico caos y avalancha de la noche del lunes para acceder al camping, Arenal Sound se puso manos a la obra para una semana de música que superó todas las expectativas.

Karol G, una de las grandes protagonistas del Arenal 2019/ Fotografía: Nerea Coll

Como si de un amor de verano se tratara, Arenal Sound empezó a conquistarnos poco a poco. Sus armas, dos jornadas de bienvenida donde con el atardecer y actuaciones de la talla de Juancho Marques, Fernandocosta o Cupido, pocos conseguimos resistirnos. Cuando la noche del miércoles cerramos nuestros ojos para un pequeño descanso antes de las grandes jornadas, unos nervios en nuestro estomago y una sonrisa de oreja a oreja confirmaba lo inevitable, estábamos volviéndonos a enamorar del Arenal Sound.

La brisa del mediterráneo nos despertó el jueves anunciando la gran jornada que se venía por delante. Salir al paseo de la Playa del Arenal era encontrarse con un río de miles de jóvenes que irradiaban felicidad por cada poro de su piel antes de disfrutar de sus artistas favoritos.

En las rimas de Zetazen cayó la responsabilidad de abrir de manera “oficial” el Arenal Sound 2019. A partir de entonces, las actuaciones no dejaron de desfilar por los tres escenarios del recinto. Dellafuente nos llevó con su música de viaje hasta tierras andaluzas, donde posteriormente SFDK conquistaría nuestros oídos con un auténtico recital de poesía. Con la noche ya sobre nuestras cabezas, nos fuimos a la gran fiesta que siempre organiza La Pegatina.

Dorian volvió a repetir uno de sus grandes director en el Arenal / Fotografía: Alejandro Fuster

No hay amor de veranos sin una buena dosis de baile y reggaeton. Así que en esta relación entre el Arenal y un servidor no podía faltar en nuestra primera cita actuaciones como las de Karol G o Farruko, antes de que Oliver Heldens nos diera nuestra primera gran dosis de música electrónica en este Arenal Sound 2019. El holandés demostró que su novena posición en el prestigioso Dj Mag no es fruto de la casualidad.

En infinidad de ocasiones escuchamos hablar del “espíritu sounder”. Algo difícil de explicar si no has vivido el Arenal Sound. Por suerte para nosotros, cuando Oliver termino su sesión, podemos volver a vivir esa magia que solo reside en el Arenal. Los valientes que aguantamos hasta el amanecer, pudimos despedir la jornada con un amanecer en la playa que provocó en nosotros el mismo brillo en la mirada que surge cuando tienes frente a tu rostro el gran amor de tu vida.

Si durante el jueves el rap y el reggaeton fueron los protagonistas, en el asalto del viernes, el indie sería el gran protagonista antes del gran colofón final. Sofia Ellar, Rayden, Zahara y Dorian nos devolvieron durante unas horas a esos inicios del Arenal Sound donde sus raíces bebían del indie patrio.

Rayden siguió con su exitoso verano conquistando el Arenal Sound / Fotografía: Alejandro Fuster

Y si hablamos de volver al pasado, bendito viaje nos dio Álvaro Benito con sus Pignoise. En el que fue uno de los conciertos más multitudinarios del escenario Negrita, los madrileños nos devolvieron hasta nuestra adolescencia con temas como Te entiendo, Estoy enfermo o Sube a mi cohete, antes de la explosión de energía que se produjo desde los primeros acordes de Nada que perder.

La costumbre volvió a repetirse una noche más. Los valientes que aun guardaban algo de energía en sus cuerpos, alargaron otra noche más hasta el amanecer. La sorprendente sesión de un Luc Loren que nos hace vislumbrar un gran futuro para él, sirvió de aperitivo antes del gran plato fuerte de la jornada. Martin Garrix volvía a Burriana dos años después para volver a dejarnos boquiabiertos ante el que vuelve a ser el mejor Dj del mundo.

El rap fue uno de los grandes protagonistas con figuras como C. Tangana / Fotografía: Alejandro Fuster

Los amantes de la electrónica ya tuvieron su gran actuación. El sábado serían los rockeros y los indies los que disfrutarían. Vetusta Morla y Thirty Seconds To Mars hicieron que el “mainstage” del Arenal se quedará pequeño. Los “vetustos” demostraron una vez más ser el grupo indie nacional más en forma. Poco nos queda por decir de la magia de sus letras, pero es que si a ellas le añadimos un espectáculo visual sin igual y un Pucho exultante, el resultado es una de las mejores actuaciones de este Arenal Sound.

Sin darnos cuenta, ese pórtico de entrada que cruzábamos el martes repletos de energía y nervios después de un año esperando, nos veía en esta ocasión cruzarlo por última vez. Rápido y veloz como un amor de verano, el Arenal había vuelvo a cogernos y menear todos nuestros cimientos. Pero antes de volver a casa, nos quedaba una última velada donde declararnos el amor.

Venimos pregonándolo desde el inicio de la #rutafestivalera2019, pero una vez más lo repetiremos. El rap esta viviendo una nueva época dorada en nuestro país. Prueba de ello fueron las dos grandes actuaciones que disfrutamos en la jornada dominical del Arenal Sound.

Los primeros en saltar a la palestra fueron los hermanos Ayax y Prok. El talento de estos granadinos parece no conocer ningún limite. La fuerza de sus letras se coge de la mano de la energía de esta pareja para un directo sin parangón. El cielo es el único limite para el dúo del Albaicín, y con letras como las de Desahucio, Reproches o Fresas con nata, no cabe duda que tarde o temprano lo conquistarán por asalto.

Clandestine Sound volvió a dar el pistoletazo de salida a la jornada dominical / Fotografía: Nerea Coll

Posteriormente, otra pareja fue la encargada de defender el rap nacional. En esta ocasión venían desde Madrid, y desde el primer “beat” toda Burriana pudo escuchar los cánticos reclamando la presencia de Natos y Waor sobre el escenario. Sobrados de esa chuleria madrileña tan característica en ella, Fer y Gonzalo volvieron a dejarnos sin palabras.

Las rimas no dejaban de fluir por todo el recinto, los éxitos iban cayendo de uno en uno. Algún valiente entre el público se subía a los hombres de sus amigos, y un vistazo a sus gestos delataba que aquello que estábamos viviendo era algo más que magia, aquello era música, era vida. Y por si fuera poco, Natos y Waor decidieron regalarnos dos improvisaciones que esperamos ansiosos ya para grabarlas en nuestras “playlist”.

Nuestros relojes marcaban las 4:50 de la madrugada. Nos resistíamos a aceptarlo, pero el Arenal Sound 2019 se escapaba entre nuestros dedos. Pero como aquel joven que vuelve corriendo para dar un último beso a su amada, nosotros nos atamos bien fuerte las zapatillas y nos preparamos para darlo todo con Don Diablo. Despedir el Arenal con uno de los mejores Djs del mundo y ver un último amanecer en Burriana es una de esas experiencias que todo el mundo debería vivir alguna vez en su vida.

Jared Leto visito España para conquistar el Arenal Sound / Fotografía: Nerea Coll

Quien le diría a aquel Arenal Sound de 2010 encabezado por The Cranberries y Simple Mind que diez años después sería uno de los festivales más importantes del país. Su mezcla de estilos, sus actuaciones históricas y un espíritu del que no puede hablar ningún festival, han vuelto a conquistarnos un verano más.

Lo mejor de esta década de Arenal Sound? Que es mucho más que un festival. Cada verano volvemos a nuestras casas con la felicidad del amor y el dolor de la despedida. Y es que el Arenal Sound no solo es la música y su cartel. El Arenal son los amigos del camping, los besos robados bajo las sombras de la noche o los regalados bajo la luz de los focos. Arenal Sound son esas mañanas en la playa de Burriana, y también esos amaneceres. Los nervios antes de ver a tu artista favorito y la piel de gallina cuando escuchas esa canción que tanto esperas. Y si tienes fortuna, Arenal Sound no solo es una amor de verano, a lo mejor te acompaña toda la vida. Por lo pronto, celebremos esta gran edición, guardemos a salvo los recuerdos y gritemos bien alto, ¡LARGA VIDA AL ARENAL SOUND!

Arenal Sound ya empieza a preparar otra gran edición para 2020 / Fotografía: Nerea Coll

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