Festival de Les Arts 2021

La edición “más mágica y especial” del Festival de Les Arts despide su sexta entrega con un “soldout” y la confirmación de la vuelta de la normalidad a nuestras vidas

Las mismas calles que hace un año estabas vacías a causa de la Covid19, ahora estaban inundadas de ríos de gente. Las mascarillas tapaban la grandeza de sus sonrisas, pero el brillo de su mirada ni dejaba hueco a la equivocación. El Festival de Les Arts estaba de vuelta y aunque este año tocó cambiar las camisas estampadas por las chaquetas, las ganas de darlo todo en la Ciudad de Las Artes y las Ciencias eran las mismas que teníamos en aquel lejano 2019. Por delante las 20.000 personas que se congregaron cada día tenían dos jornadas donde volver a disfrutar en comunión de los mejores grupos nacionales.

La edición 2021 del Festival de Les Arts, la primera que se ha celebrado en noviembre, será recordada durante mucho tiempo tanto para la organización como para el público asistentes. Más que un festival fue un grito de alegría al sentir que ahora si la normalidad había vuelto para quedarse. Pese a tener que seguir accediendo con el pasaporte Covid19, requisito indispensable para asegurarse que la música era la única protagonista, en cuanto la música empezaba a sonar, la vida volvía a ganarse paso y no dejaba hueco en nuestras mentes para el tan odiado coronavirus.

Festibalazos estuvo presente en la primera jornada, y no se nos ocurre mejor manera de empezarla que al ritmo de La Habitación Roja. Podríamos hablaros del gran concierto de Jorge Martí y los suyos o de la pedida de matrimonio que tuvo lugar en mitad de la actuación, pero ni con todas las palabras del mundo podríamos describiros lo que sentimos en ese primer concierto. Admitiré que no poder describirlo es un fallo de este humilde periodista, pero por suerte para vosotros, lo que no se puede explicar con palabras se puede transmitir con música. Así que simplemente os diré que tal y como dice el himno de la banda de La Eliana, durante su actuación nos sentimos Indestructibles y que ningun virus nos quitaría las ganas de vivir.

Santero y Los Muchachos nos sirvió para tomar un trago tranquilamente y descansar nuestras piernas, que dos años sin festivales pasan factura a cualquiera. Tengo que confesaros que no soy muy fan del cambio de hora invernal, pero que la noche cayera tan pronto dio un toque de epicidad a todas las actuaciones que hacia complicado no enamorarse. Un año más The Music Republic demostró tener en la Ciudad de las Artes y las Ciencias uno de los recintos de festivales más mágicos de España. Primer y único tanto positivo que se puede apuntar Calatrava.

Cuando en nuestros relojes marcaba las 9 de la noche, un run run empezó a recorrer todo el recinto del Festival de Les Arts. Un pequeño sonido de emoción que se prolongó en el tiempo y del que incluso podías oír pequeños ladridos. Finalmente a las 21:20, el mainstage del festival valenciano nos confirmó que todo ese nerviosismo era fruto de la expectación creada en torno a Rigoberta Bandini. Si hace no tanto tiempo pudimos disfrutarla en La Marina sentados, ahora que podíamos bailar sus temas, el público “simplemente” entro en éxtasis. Ya podía cantarnos Marisol, llevarnos de viaje con Julio Iglesias o recordarnos el verano con Aviam què passa que la buena de Rigoberta tenía al público bailando al son de sus canciones cual títere. Lo que parecía un fenómeno musical puntual parece que ha llegado para quedarse.

Todas y cada una de las 20.000 personas que estaban el viernes 5 de noviembre en el Festival de Les Arts tenían una cita marcada a rojo. Vetusta Morla volvía a Valencia mucho tiempo después, y el resultado que sale cuando Les Arts y los “vetustos” se juntan siempre es algo inolvidable. Con los ecos de su próximo disco resonando cada vez con más fuerza, Pucho y compañía nos recordaron durante su hora y media de actuación el motivo por el que Vetusta Morla tiene el mejor directo de España. Llevábamos tanto tiempo esperando su música en directo, que la felicidad que contagió nuestros cuerpos nos hizo que aquello pasase con la fugacidad de un cometa al cruzar el cielo.

Finisterre o La puñalada aparecieron por primera vez en directo acompañadas de himnos como Cuarteles de invierno, Consejo de sabios, Copenhague, Fuego, Consejo de sabios o El hombre del saco. Esta vez Valencia no se iluminó con fuegos artificiales mientras Pucho se dejaba la voz, pero no hizo falta, en esta ocasión lo más bonito pasaba a ras de suelo. Mientras sonaban los acordes de Vetusta Morla, el Festival de Les Arts se llenó por todos los rincones de vida. Los amigos que volvían a disfrutar juntos de una cerveza bien fría en un festival, esos amantes que hicieron eterno un tema besándose apasionadamente, aquellos Vetustos que se prometieron volver a un concierto juntos y que se aseguraron de dejarse hasta el último aliento coreando los éxitos. La vida estaba de vuelta, y que maravilloso era estar allí presente.

El broche de oro a la primera jornada del festival lo pusieron ElyElla. Pocos Djs hubieran sabido captar mejor el pulso de lo que el público quería y necesitaba en ese momento. El Festival de Les Arts suplicaba una buena dosis de electrónica con la que gastar la energía que restaba y una ración de éxitos indie con los que acabar con nuestra voz. Como si de un buffet libre se tratara, ElyElla nos lo sirvió y a las 3 de la madrugada la rampa de salida del Festival de Les Arts era una mezcla de caras de felicidad extrema y ojos de cansancio.

La normalidad ha vuelto, la vida se vuelve a disfrutar y el Festival de Les Arts ha vuelto a darnos motivos para amar la vida. Ahora es tiempo de reposo y de volver a recargar las pilas. El 3 y 4 de junio de 2022 vuelve el Festival de Les Arts con una septima edición donde no faltará Festibalazos.

Festival de Les Arts 2021
Fotos cortesía de: Laura Perez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *